Recetas

Como preparar nata montada

La preparación de la nata montada es algo realmente sencillo. Tan sencillo que casi puede dar reparo preguntar cómo se hace. Por otro lado es realmente sabrosa, y nada que ver con la que se compra en los botes tipo spray y ya preparadas.

Creo que esto no se puede considerar precisamente una receta, pero es un paso necesario para postres más elaborados. Lo que recojo aqui es lo que he aprendido por prueba y error.

Ingredientes

Los ingredientes a necesitar son los siguientes:

  • Nata para montar: Obvio. No confundir con la nata para cocinar. La de montar tiene en torno a un 30% de grasa, mientras que la que se usa para cocinar está en torno a un 15%.
  • Azúcar: Ajustar al gusto
  • Extracto de vainilla: Esto es opcional, pero muy recomendable para conseguir una nata montada más sabrosa sin necesidad de usar tanta azúcar.

Alternativamente, se puede reemplazar el extracto de vainilla por azúcar ya aromatizada con vainilla, que es algo que también se puede encontrar en el supermercado. Pero viene a ser lo mismo en cualquier caso.

Preparación

Un consejo preliminar es que la nata a montar esté recién sacada de la nevera. Cuanto más fría esté, más fácil de montar.

  1. En un bol, vertemos la nata que queremos montar
La nata en un bol
  1. Añadimos un poco de azúcar y el extracto de vainilla. No demasiada. Iremos añadiendo más azúcar más adelante si fuera necesario.
Con algo de azúcar y comenzando a batir
  1. Comenzamos a batir con unas varillas, o con una batidora con varillas a velocidad media-alta.
La nata comienza a tomar consistencia

A nada que empecemos a batir, iremos notando que la nata empieza a tomar consistencia. Antes de que tome demasiada consistencia, la probaremos con una cuchara a fin de verificar cómo de dulce está. Si la notamos insípida, se añade un poco más de azúcar y/o extracto de vainilla. Es importante añadir el azúcar antes que la nata tenga demasiada consistencia, de lo contrario el azúcar no terminará de disolverse bien.

Seguiremos batiendo y añadiendo azúcar hasta conseguir el nivel de dulzura necesario. Una vez llegado al sabor buscado, seguiremos batiendo hasta terminar de montar la nata.

Nata montada, lista para comer

¡Y ya está!